miércoles, 7 de septiembre de 2016

Santiago, con temporada histórica en trigo y maíz

 La siembra de trigo en Santiago del Estero se incrementó 137% este año con relación a 2015, ya que pasó de 81.900 hectáreas a una estimación de casi 200.000, según un informe confeccionado por el Sistema Integrado de Informaciones Agropecuarias (SIIA).
La mayor superficie cultivada con el cereal corresponde al departamento Moreno, en el este de la provincia, con unas 108.000 hectáreas, mientras que las restantes están distribuidas en otros departamentos del sudeste.
Según el documento elaborado por técnicos, la siembra está casi concluida y se esperan rindes importantes para una zona que no pertenece al núcleo de la Pampa Húmeda, tradicionalmente triguera en la historia productiva de la Argentina.
Algunos lotes que fueron cultivados este año tuvieron sembradíos de soja, que si bien sigue siendo rentable, sus costos de laboreo son mayores que para el trigo. A ellos se le suman las perspectivas de buenos precios y demanda segura de este último grano, que inclinaron la balanza cuando los productores decidieron el tipo de cultivo que harían para la campaña 2016/17.
También muestra un crecimiento sostenido el área dedicada al maíz, cuya producción ya fue recolectada en más del 70% de la superficie provincial. En los guarismos proyectados, el porcentaje de granos levantados de este cereal subió 123% de 2015 a este año, al tiempo que la superficie sembrada había mostrado un aumento interanual de 301.250 hectáreas a 540.306.
En ese sentido, los productores esperan que se mantenga firme la demanda por parte de diversos sectores, como la ganadería, los molinos y los ingenios y, por ende, que la rentabilidad les sea favorable al haber suprimido el Gobierno las retenciones para el sector primario.
FUENTE: DyN
http://supercampo.perfil.com/2016/08/santiago-con-temporada-historica-en-trigo-y-maiz/

viernes, 5 de agosto de 2016

Bandera primer pueblo certificado del país en buenas prácticas agrícolas?

ROSARIO.-La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), el municipio santiagueño de Bandera, el gobierno de esa provincia y el INTA, en coordinación con el Ministerio de Agroindustria, están trabajando en un proyecto para que ese pueblo sea el primero certificado a nivel país en cuanto a las buenas prácticas agrícolas periurbanas.
Bandera, que tiene unos 12.000 habitantes, comenzó a registrar a mediados de la década pasada un fuerte crecimiento de la agricultura y hoy allí se siembran en su zona de influencia más de 400.000 hectáreas. Solo en soja la cosecha supera el millón de toneladas con un ingreso cercano a los US$ 300 millones.

Según contó a La Nación Pablo López Anido, productor en Bandera e integrante de la Comisión Directiva de Aapresid, la iniciativa nació por un interés local para "certificar que las cosas se hacen bien".

En esta línea, se está trabajando en un protocolo con los siguientes puntos:



-Identificar los lotes cercanos a los pueblos para que estén registrados propietarios e inquilinos. Se va a establecer que los propietarios son responsables también del accionar de los inquilinos. La mayoría de los productores que trabajan en Bandera son de otras regiones.
-Llevar un registro del monitoreo de plagas y establecer cómo van a ser los tratamientos para las mismas.


-Hacer un registro de las empresas que hacen aplicaciones y de sus empleados.
-Hacer un cruzamiento de información. En esta línea, si un ingeniero hace una receta de aplicación, va ir otro a controlar que se haga lo que dice la misma.
"El protocolo se va armar por consenso", explicó López Anido, que señaló que en cuanto a las distancias de aplicación éstas "no se van a homogeneizar", sino que la idea es establecer las mismas por consenso y en función de lo que se observe en el terreno.
Guillermo Antonio Novara, intendente de Bandera, llegó a Aapresid para contar al público sobre la marcha de esta iniciativa. En diálogo con La Nación, dijo que apunta al concepto de "responsabilidad social empresaria (para este punto está impulsando una iniciativa en las Naciones Unidas) y a que se certifiquen los procesos agrícolas".
Además, pretende dar el debate para que las empresas cerealeras y de insumos que hoy operan allí brinden al pueblo "una compensación en obras de infraestructura por las consecuencias de su actividad".
"Tenemos un gran potencial en el pueblo, pero del movimiento generado por esas empresas no queda nada porque se va. Solo nos quedan las consecuencias como el pueblo deforestado y las rutas rotas, que tenemos que afrontar con los pocos recursos que tenemos", señaló el jefe comunal. "No pretendo que pongan plata por eso, sino obras", agregó.
Respecto del trabajo con Aapresid, explicó: "Con Aapresid tenemos la pata que nos faltaba. Buscamos que haya certificaciones para que las cosas se hagan bien. Buscamos normas y pautas consensuadas con la sociedad". Novara afirmó que no sólo pretende la certificación del trabajo de los productores, sino del mismo municipio para que la gente del pueblo esté informada, por ejemplo, de las aplicaciones. "Queremos que la gente del pueblo tenga acceso a eso porque eso es transparencia", dijo. En su opinión, alrededor del pueblo se podría poner un anillo para la aplicación de entre 50 y 100 metros y luego en 5000 metros evitar el uso de determinados productos y de los catalogados en banda roja.



http://www.lanacion.com.ar/1925159-proponen-que-bandera-sea-el-primer-pueblo-certificado-del-pais-en-buenas-practicas-agricolas

jueves, 30 de junio de 2016

Greenpeace: Criminales contra la humanidad

41 winners of the Nobel Prize in Medicine say group's anti-scientific activism kills children.

More than 100 Nobel laureates have come together to sign a letter accusing Greenpeace of "crimes against humanity" for the environmental group's anti-scientific stand against genetically modified organisms, in particular the group's effort to stop the use of a kind of rice aimed at eradicating vitamin A deficiency, a scourge that has killed millions in the last decade and blinded tens of millions more. The victims, according to the World Health Organization, are mostly children and pregnant mothers.
While dozens of the 107 Nobel Prize-winning signers are in fields such as physics and economics with little specific relevance to the safety of GMO foods or efforts to fight deadly global health threats, 41 of the Nobel laureates hold the distinction for their work in medicine. They represent Nobel winners from virtually every year from 1989 to 2014.
In the past, Greenpeace has blithely ignored the views of scientists, such as those convened by the National Academy of Sciences, who have repeatedly found genetically-modified food perfectly safe for humans and the environment.
But this letter will be harder to ignore. The scientists essentially accuse the globally-influential environmental group of allowing "one or two million preventable deaths" in impoverished regions of the world to continue year after year based on a stubborn refusal to listen to the facts.
And this letter is different than other scientific pronouncements. The men and women who signed this letter have driven medical innovation for a quarter century. They are people who have been globally recognized for their role in saving and improving countless lives. They represent the kind of moral and scientific authority that demands an answer beyond "no comment" or complaints about industry ties.
Both USA TODAY and The Washington Post have asked Greenpeace for its reply. As of Wednesday evening, all we had heard is silence. With millions of lives on the line, that's not good enough.
Below are the winners of the Nobel Prize in Physiology or Medicine who are signatories to the letter:

http://www.usatoday.com/story/opinion/2016/06/29/greenpeace-gmo-science-nobel-laureates-medicine-science-health-column/86521020/

lunes, 27 de junio de 2016

el glifosato, ¿tiene los días contados?

Malezas resistentes: el glifosato, ¿tiene los días contados?


Un artículo difundido por la Fauba señala por qué las malezas generan resistencia y cuáles son los modos equivocados de aplicaciones que las potencian.
Desde su creación en Estados Unidos en la década del setenta, el glifosato se posicionó como una de las herramientas más efectivas para el control de las malezas en los cultivos. Sin embargo, en los últimos 25 años, tanto en la Argentina como en otros países se viene reportando un número creciente de casos de resistencias a herbicidas. En muchas ocasiones, los productores responden aumentando las dosis, lo cual potencia el problema. En medio de este círculo vicioso resulta evidente la necesidad de implementar manejos sustentables y racionales. ¿Llegará a su fin el reinado del glifosato?
Esta pregunta se la hace un artículo difundido por el sitio de divulgación científica “Sobre la Tierra” de la Facultad de Agronomías de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) que intenta responder por qué las malezas generan estas resistencias y cuáles son los métodos de acción de los productores que, en lugar de combatirlas, colaboran en su extensión.
Para ello, citan a Martín Vila Aiub, docente de la cátedra de Ecología Fauba, quien viene investigando desde hace años las distintas maneras que tienen las plantas para defenderse del glifosato.
“Las malezas son plantas no deseadas que reducen el rendimiento de los cultivos; por eso debemos controlarlas. Durante casi 25 años, el glifosato fue un herbicida eficaz en todo el mundo dado que es barato, que controla un abanico amplio de especies y que su impacto negativo sobre el ambiente es bajo. Pero hoy, esa eficacia disminuyó con la aparición de malezas resistentes”, puntualiza Vila.
Para este experto, el problema se remonta a 1996, cuando comenzó Argentina aprobó el uso de la soja RR, resistente al glifosato. El problema es que año tras año, la aplicación constante de cantidades muy altas de glifosato no hizo más que seleccionar a las malezas más resistentes.

Transformación

¿Qué sucedió para que el glifosato pasara de ser una herramienta altamente eficaz a generador de resistencia en malezas? “Las plantas son naturalmente susceptibles a los herbicidas ya que no poseen defensas específicas. Lo que sucede es que algunas sufrieron ciertas mutaciones en el ADN, que determinaron que el glifosato pierda su efectividad al ingresar a la planta. Además de conferirle a las malezas la capacidad de resistir al herbicida, esos cambios genéticos se transmitieron de una generación a otra”, contesta Vila.
La manera en que las malezas se defienden del glifosato son tres:
Almacenaje “seguro” en las hojas. El glifosato es muy móvil dentro de la planta: en menos de un día puede llegar desde las hojas hasta las raíces. El origen de este mecanismo de defensa está en una mutación que provoca que cuando el herbicida ingresa a las hojas, queda “almacenado” en una parte de las células donde no puede ejercer su acción. Este mecanismo es el más frecuente en las plantas resistentes (ej., el sorgo de alepo).
Efecto esponja. En toda planta susceptible, el glifosato ingresa a las células, reconoce una proteína clave para el crecimiento, la inhibe y el organismo muere. En las malezas resistentes, una mutación estimula la producción de grandes cantidades de esa proteína. El efecto letal del herbicida termina diluyéndose dado que no alcanza a neutralizar semejante exceso.
Llave-cerradura. Por efecto de otra mutación, esa misma proteína promotora del crecimiento cambia de forma. Figurativamente, si la proteína fuera una cerradura y el glifosato la llave, al modificarse la cerradura, la llave pierde su capacidad de acción. Así, la planta se torna resistente y continúa funcionando.

Errores productivos

A la hora de enumerar los errores que cometen los productores y que potencian este problema, Vila menciona: “Algo que vemos habitualmente a campo es que los productores están aumentando las dosis de glifosato para combatir a las malezas resistentes. Lamentablemente, de esta manera sólo magnifican el problema: la resistencia se manifiesta con más fuerza”.
Según el investigador, otro fenómeno que ocurre a escala mundial es que los productores bajan las dosis de glifosato para reducir sus costos. El supuesto es que aun aplicando dosis subóptimas, el control de malezas sigue siendo aceptable y no se genera resistencia. Sin embargo, para ciertas especies y determinados herbicidas ya se han documentado casos de resistencia por empleo de subdosis.
“En esas situaciones no hay opción, la resistencia aparece por ambos lados. Por eso, siempre se debe respetar la dosis que recomienda el fabricante del herbicida. Y si sabemos que con esa dosis generaremos resistencia, entonces lo que hay que hacer es usarlo de forma racional: lo menos frecuentemente posible. Así prolongaremos la vida útil del herbicida y disminuiremos la probabilidad de tener resistencia”, recomienda Vila.
En ese marco, sostiene que hay que comenzar a evaluar herramientas alternativas de control más allá de las químicas. “Tarde o temprano, la vida útil de cualquier herbicida, incluyendo obviamente al glifosato, llegará a su fin por la generación de resistencia”, destaca.

Ruralnet

lunes, 20 de junio de 2016

El campo invertirá USD 58.000 millones en las áreas productivas


campo
Fuente Infobae
Un estudio económico encabezado por la Sociedad Rural Argentina (SRA) proyectó una inversión de USD 58.000 millones en todas las actividades productivas del agro en 2016, tras la eliminación y reducción de retenciones a las exportaciones en el sector anunciada hace seis meses.
“La reactivación es evidente: el 80% de ese dinero se gasta y se invierte en los pueblos donde se produce. No hay sector en la economía que tenga una reacción tan rápida y tan beneficiosa para mejorar la calidad de vida de todos los que habitan nuestro vasto territorio”, aseguró la SRA en un comunicado.
El sector que más invertirá este año es la ganadería: con USD 22.5000 millones, representa casi un 40% del total. Para recuperar el stock, están practicando una retención de vientres y así aumentar la generación de terneros en el mediano plazo.
A su vez, el productor destinará USD 13.765 millones a lareposición de hacienda. Se espera un aumento de la participación en la faena de novillos pesados para exportación, con el beneficio de que la mayor cantidad de kilos por cabeza a su vez generará más cantidad de carne para el mercado interno.
La actividad que le sigue es la agricultura: aportará a la economía cerca de USD 21.000 millones, que equivale a un 36 por ciento. El área total podría superar los 34 millones de hectáreas, pues se proyecta que se sembrarán un milón de hectáreas más de trigo, un millón más de maíz y 450.000 de girasol. “Es un incrmento de casi un 30% en cada cereal y de un 35% más en la oleagionsa”, continuó el reporte. El total serían unos 110 millones de toneladas.
Un dato no menor es el impacto que tendrá en el transporte. El traslado de la cosecha de este año generará cinco millones de viajes de camión, 500.000 más que en 2015, y que podrán trepar a seis millones de viaje en 2017.
Por su parte, las ventas de fertilizantes muestran una mejora en su demanda que ronda un 25% y las importaciones de abonos aumentaron un 21% en el primer cuatrimestre.

Hacia delante

Las ventas de cosechadoras aumentaron un 20%, las de sembradoras se incrementaron un 28% y las de implementos agrícolas un 9% en los primeros tres meses. ¿Qué pasará con los tractores? El sector espera una recuperación de la demanda en el arranque del segundo semestre, tras los ingresos por la venta de soja y maíz por la cosecha gruesa.
La vitivinicultura, las manzanas, el azúcar y el tabaco, entre otros, comienzan a ver una reacción positiva a partir de los cambios en los precios relativos, luego de meses complicados por el clima. Las exportaciones de azúcar durante el primer cuatrimestre aumentaron un 72% medido en toneladas.
La producción de leche es afectada por dos factores: la caída del precio internacional de la leche en polvo y el aumento de costos internos, como la suba de los combustibles.
En la producción de granja, la faena de cerdos aumentó durante el primer trimestre del año un 12%, lo que permitió que el consumo de carne de cerdo haya alcanzado los 13 kilos por habitante por año en marzo.

6 maneras en que los hongos pueden ayudar a salvar al Universo

Este individuo tiene la patente que podría cambiar el mundo!




Si hay algo que lees, o compartes, deja que sea esto. El contenido de este artículo tiene el potencial de cambiar radicalmente el mundo en una gran variedad de maneras positivas.


Y como a Monsanto le encantaría que este artículo no se vuelva viral, todo lo que podemos pedir es que lo compartas, comparte, comparte la información que se presenta de modo que pueda llegar a la mayor cantidad posible de personas.


En 2006, se le concedió una patente a un hombre llamado Paul Stamets. Aunque Paul es el micólogo más importante del mundo, su patente ha recibido muy poca atención y exposición. ¿Por qué? Dicho por los ejecutivos de la industria de los plaguicidas, esta patente representa "la tecnología más disruptiva de la que hemos sido testigos." Y cuando los ejecutivos dicen disruptiva, se refieren a que es perjudicial para la industria de los plaguicidas químicos.


¿Qué ha descubierto Paul? El micólogo ha descubierto la manera de utilizar las propias creaciones de la madre naturaleza para mantener los insectos que destruyen los cultivos. Es lo que se llama pesticidas SMART. Estos pesticidas proporcionan una solución segura y casi permanente para el control de más de 200.000 especies de insectos, y todo gracias a la "magia" de las setas.


Paul hace esto tomando hongos entomopatógenos (hongos que destruye los insectos) y los transforma de modo que no producen esporas. A su vez, esto atrae realmente a los insectos que luego comen y se convierten en hongos de adentro hacia afuera.




Esta patente tiene el potencial de revolucionar la forma en la que los seres humanos mantienen sus cultivos, si se permite llegar a la exposición masiva.

Tolerar el uso de pesticidas en la agricultura moderna es negar la evidencia que demuestra sus efectos perjudiciales contra el medio ambiente. Tal ignorancia realmente ya no se puede tolerar. Por ejemplo, ¿te imaginas un mundo sin abejas? Los brebajes químicos de Monsanto que están siendo rociados en todos los campos por los agricultores de todo el mundo se les atribuyen la muerte a gran escala de las abejas. Mientras que un número creciente de países están prohibiendo a Monsanto, todavía se utiliza en las naciones que deben ser conscientes de sus peligros. Decir que los nuevos métodos deben aplicarse antes de que sea demasiado tarde es un eufemismo.

Monsanto actualmente genera $ 16 mil millones de dólares al año (como se informó en 2014), por lo tanto puedes estar seguro de que no quieren que nada interrumpa ese flujo de ingresos. Dichos ingresos les da recursos y habilidades para suprimir información que pueda dañar su reputación casi ilimitada.



Pero educarnos sobre los beneficios de la producción de alimentos sostenibles, orgánicos y biodinámicos, se debe a compartir artículos como este, y el boicot a los OGM y los cultivos a los herbicidas rociados, al demonio corporativo pronto podría llegarle el mensaje.

viernes, 20 de mayo de 2016

la nanotecnología en el agro

NANOTECNOLOGÍA: LOS AVANCES DE UNA CIENCIA QUE CRECE EN EL AGRO

La formulación de fitosanitarios con nanotecnología viene generando un interés creciente en el mundo agrícola. Sus defensores explican que, entre otras ventajas, aportan una drástica reducción de la volatilidad y la deriva, menor impacto ambiental y mayor seguridad para los operarios.
Con esos conceptos en mente se llevó a cabo , en Buenos Aires, un encuentro de expertos del Mercosur sobre esta materia, que incluyó a varias instituciones y empresas referentes en la Argentina.
Allí, por ejemplo, se presentaron estudios que llevó a cabo el área de Química Analítica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata sobre diferentes formulaciones de un herbicida muy conocido, el 2,4D.
Los expertos platenses indicaron que los resultados mostraron que aplicando nanotecnología en ese producto se disminuye 400 veces la volatilidad respecto a la formulación tradicional Ester y 4,7 si la comparación se hace con la formulación Sal Amina.
“La baja presión de vapor que determina su baja volatilidad transforma al 2,4D con nanotecnología en una alternativa muy segura para aplicaciones cercanas a centros poblados, cultivos susceptibles, montes frutales o montes nativos”, indicaron en el encuentro de expertos NanoMercosur 2015.
En la reunión, el ingeniero Antonio Cavaglia, de la empresa Red Surcos, que formuló ese producto, indicó que permite un excelente control con la mitad de ingrediente activo por hectárea, lo que lo hace mucho más amigable con el medio ambiente, además de ser altamente compatible con todos los glifosatos en las mezclas de tanque de las pulverizadoras.
La nanotecnología aplicada a la formulación de agroquímicos se basa en reducir los ingredientes activos a tamaños nanométricos, para permitir que fitosanitarios conocidos y de probada eficacia, como el 2,4D, dicamba o clorpirifós, entre otros, se comporten como nuevos productos, con mayor biodisponibilidad y bioeficacia.
En sintonía con los avances expuestos en el congreso, se conoció por esos días que el INTA y el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), inauguraron la primera Escuela Regional de Nanotecnologías en Agroindustria y Agroalimentos, que funciona en el seno del INTI, y que ya comenzó a dictar clases con un total de 20 alumnos y docentes del país y del exterior.
La licenciada María de los Ángeles Cappa, de la gerencia de Desarrollo del INTI, indicó que es un paso muy importante que ambas instituciones aúnen esfuerzos para desarrollar una especialización de nanotecnología aplicada a la industria de los alimentos y el agro, ya que es “un área muy sensible a la hora de incorporar innovación y son relativamente pocas las empresas argentinas que la utilizan”.
En esa lista están los de Red Surcos, que ya tienen 15 productos comerciales formulados a partir de esta tecnología.