TEL AVIV, Israel.- Son las 10 y la temperatura ya supera los 46°. El calor del suelo traspasa la suela de los zapatos. El sol es abrazador, no parecen suficiente los gorros, los protectores con factor ultra violeta ni el agua que se consume, de a litros. Así padece la inclemencia de este clima un visitante en el desierto de Neguev, en Israel. Sin embargo, el paisaje no es lo que uno imagina. No hay arena ni camellos. Por el contrario hay mucho verde: sandías maduras para compartir; granadas, la fruta de moda en Rusia; papas; especias y unos frondosos almendros. De la mano de la tecnología y la innovación las cooperativas de granjeros que hoy viven en el desierto pueden sembrar y cosechar frutas y verduras que se exportan a Europa y Asia. No sacaron el agua de las piedras, la obtuvieron de las aguas residuales. Se trata de aguas que se utilizan en la cocina, baños, ducha, plantas industriales y comercios. Inmensas tuberías de más de dos metros de diámetro recolectan las aguas residuales de las ciudades de todo el país y las conectan con distintas plantas de tratamiento. Las de Tel Aviv y el área metropolitana, que juntas suman más de 120 kilómetros, recolectan los residuos de unos 2,5 millones de personas, desembocan en la planta de tratamiento más grande de Medio Oriente, Shafdan. El 91% del agua residual de todo Israel se reutiliza. Después de pasar por procesos de filtrados y limpieza, pasa por un último paso: es inyectada en un acuífero natural para la última filtración. De allí es extraída y distribuida principalmente hacia poblaciones en el sur, hacia el desierto de Neguev. Los residuos orgánicos también se convierten en fertilizantes gratuitos para los agricultores y, el gas que produce en el proceso abastecerá a toda la planta de energía para el año próximo.Es que el agua es uno de los problemas centrales que Israel debe resolver diariamente. Shafdan fue construida en 1987, pero se sumaron otras que permiten proveer a los agricultores. Casi el 60% del líquido que se usa en el país está destinado a la actividad.
El desierto, reconvertido.Foto:H2ID
La falta de agua, el problema a resolver
Pero no sólo la falta de agua aparece en el medio del desierto. Hace poco más de 10 años una fuerte sequía golpeó la zona y provocó un déficit de 2.000 millones de metros cúbicos en tres años. Según la Autoridad del Agua, una agencia que funciona autárquicamente, se financia con la tarifa del agua y es responsable de la ingeniería sanitaria, la demanda de agua potable anual llega a los 1.200 millones de metros cúbicos y se estima que para 2020 llegue a los 1.700 millones y en 2050 a los 2.450 millones de metros cúbicos.
"Cada año se deciden qué obras son necesarias. Se tienen en cuenta los escenarios de cambio climático y se invierte en la sensorización de las tuberías. Es necesario que detectemos las pérdidas de agua para poder repararlas rápidamente", indica Oded Fixler, director general de la Autoridad de Agua israelí. Según los datos oficiales, la pérdida de agua en la distribución alcanza el 5%, en el área metropolitana de Buenos Aires la cifra es cercana al 25 por ciento y en muchos otros países alcanza hasta el 40 por ciento.
El riego por goteo es obligatorio en todo el país.Foto:H2ID
Inbal Arieli, vicepresidenta de Start-Up Nation Central, una ONG dedicada a impulsar la innovación, dice que los pocos recursos y una herencia de supervivencia han hecho que Israel se convierta en una de las naciones más innovadoras. Una de cada 2.000 personas tiene una compañía start-up (incipiente o de arranque) y, por número de habitantes, Israel ostenta la tasa más alta de patentes. Uno de los orgullos es el desarrollo del sistema de riego por goteo, hoy presente en casi todo el mundo.
Con un sistema de sensores instalados en las ciudades y que se conjuga con información satelital, las compañías de agua detectan los lugares donde existen fugas y en poco tiempo las sellan. Este delicado sistema también los alerta ante la posibilidad de un eventual atentado en una zona caliente en términos geopolíticos. Cabe recordar que el agua dulce en esa zona proviene del Mar de Galilea y de los acuíferos, que están bajo Cisjordania. Según la Autoridad del Agua, buena parte de ese líquido tiene niveles elevados de contaminantes y por eso se han buscado nuevas fuentes que las sustituyan.
Con la misma insistencia se trabaja en cada uno de los hogares. De lo contrario, el contribuyente paga tarifas altas por esas pérdidas. En ese contexto el desarrollo de membranas y de tecnología sanitaria eficiente es uno de los puntos fuertes de este país. En Israel el consumo del agua no está subsidiado por el Estado. La tarifa está compuesta por un precio mínimo que se paga hasta determinado consumo, que se considera como necesario y básico, por encima de esa demanda los costos aumentan notoriamente. El consumo, promedio, de una familia tipo mensual ronda los 50 dólares.
Desalinización, otra clave
Y como la gestión hídrica es el gran desafío, la otra fuente que Israel explora como posibilidad es el mar. En 1999 el gobierno comenzó un programa de largo plazo de desalinización del agua denominado Ósmosis Inversa del Agua de Mar (Sea Water Reverse Osmosis SWRO por sus siglas en inglés), con el fin de mitigar las condiciones de sequía en el país y la creciente demanda de los recursos hídricos. Según señala la Autoridad de Agua, la cantidad de agua que se somete a este proceso varía de acuerdo a las tasas de consumo y las precipitaciones caídas.
Hoy existen cuatro plantas desalinizadoras en el país: la de Ashkelon, Palmachim, Hadera y Sorek y la de Ashdod, que está en construcción. La producción de agua desalinizada llega a US$ 0,55 por metro cúbico versus US$ 1 que cuesta en promedio en el mundo. Para 2020 se estima que las plantas de SWRO puedan producir casi toda el agua doméstica que se consume en Israel.
El proceso de ósmosis inversa permite obtener agua potabilizada en apenas 20 minutos. Sin embargo, hay algunas ONG que se oponen porque sostienen que los minerales que se le agregan al agua y luego son devueltos al mar pueden contaminarlo. La Autoridad del Agua lo niega rotundamente.
Educación y concientización
Concientizar sobre la escasez de agua en Israel también es una tarea dura. A pesar de que en las calles no se ve una gota desperdiciada ni los encargados de edificios baldean las veredas, las campañas de toma de toma conciencia son permanentes. Para la crisis del agua que atravesó el país se requirió, por ejemplo, la participación de figuras internacionales como la modelo internacional Bar Refaeli. La propaganda masiva, denominada Israel is drying up, pretende mostrar en cifras el problema que afronta Israel.
También en las escuelas hay un programa de concientización. Por caso se incentiva a la recuperación de agua de lluvia de los techos. La idea es aprovechar al máximo la caída de agua y que también se incorpore en la currícula pedagógica el problema.
En Rehovot, en una "escuela abierta" (los chicos asisten a la escuela y estudian las materias y los temas que les interesan, libremente) un chico de 10 años explica el proceso de cómo se utiliza en su escuela el agua lluvia. Desde el techo el agua baja por tubos hasta 15 tanques instalados en el patio trasero y de ahí se distribuye a los baños. "Durante el invierno el 90% del agua que usa la escuela proviene de estos tanques", indica Ido Reichman-Eisikovits, de Green Horizons liaison para el Fondo Nacional Judío, que tiene al menos 24 programas de este tipo en diferentes colegios del país.
La Argentina cuenta desde ayer con dos eventos biotecnológicos nacionales, sumándose así al pequeño grupo formado por otros cinco países que los tienen, obtenidos como consecuencia de las políticas de innovación tecnológica impulsadas por el Estado en materia de ciencia, desarrollo y tecnología. Serán fundamentales para la economía de los productores en diversos sectores del territorio nacional y permitirán un fuerte desembarco en mercados internacionales: se trata de soja resistente a sequía ypapa resistente a virus PVY.
El anuncio fue formulado ayer por la tarde en la Nave de la Ciencia, en Tecnópolis, por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y los ministros nacionales de Agricultura, Ganadería y Pesca, Carlos Casamiquela, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, quienes presentaron el logro argentino que posiciona al país en un grupo muy reducido que incluye solo a Brasil (1 poroto), Cuba (1 maíz), Indonesia (1 caña), China (5 cultivos) y los EEUU (más de 40).
La Presidenta señaló durante su discurso que “con la aprobación de la soja resistente a la sequía, la primera en el mundo, y también con la aprobación del evento tecnológico de la papa resistente al PVY, ingresamos al selecto grupo de los Estados Unidos, Cuba, Indonesia, China y Brasil, como el sexto país que produce estos eventos para ayudar a la agricultura”. Y agregó: “Estos no son eventos solo tecnológicos sino también económicos y sociales que van a producir más alimentos para la humanidad”.
Por su parte, Casamiquela sostuvo: “El mundo demanda cada vez más alimentos y es por eso que necesitamos continuar aumentando la productividad de nuestros cultivos. Y tener también productos agrobiotecnológicos propios corona los logros nacionales en materia de investigación agrícola, y esto hace que el país exhiba autonomía y liderazgo”.
Las proyecciones indican que de aquí al 2050, la producción alimentaria tendrá que incrementarse en un 70% para abastecer la creciente demanda y necesidad de alimentos en el mundo (se estiman 9.200 millones de habitantes en ese año). Pero, al mismo tiempo, también se incrementará la demanda de otros agroproductos para la producción de fibra y energía.
Si bien los cultivos genéticamente modificados se utilizan en todos los países que son productores importantes de alimentos y abastecedores del mundo, en su gran mayoría son casos de importación de tecnología extranjera. Esta era la situación hasta ayer en la Argentina, donde más del 90% de la soja, el maíz y el algodón que se produce deriva de cinco empresas biotecnológicas trasnacionales.
Durante la última década, el gobierno nacional trabajó en pos del desarrollo de la Ciencia y Tecnología en general. Para el caso de la biotecnología agrícola en particular, a partir de la creación del Ministerio de Agricultura y Ganadería en 2010 se impulsaron políticas activas para fortalecer la regulación de los productos biotecnológicos y democratizar el acceso de todos los productores al conjunto de las diversas biotecnológicas agrícolas.
Este importante anuncio fue realizado en el marco del acto por el Día del Camino y del Trabajador Vial, donde Cristina Fernández de Kirchner, acompañada por Daniel Scioli, funcionarios, investigadores y científicos de todo el país, aprovechó para inaugurar la ampliación de la avenida General Paz y la pavimentación de un tramo de la ruta nacional 40, en La Rioja; y puso en marcha las obras para el restablecimiento del servicio ferroviario de cargas entre las estaciones de Las Heras y Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, que había estado inactivo por 37 años.
Soja resistente sequía
Es la primera vez a nivel mundial que se aprueba un producto de tolerancia a sequía en soja, que permite mantener los rendimientos en condiciones de carencia temporal de agua.
Fue creado a través de un emprendimiento nacional con interacción público-privada, desarrollada por el grupo de trabajo que conduce la doctora Raquel Chan, de la Universidad Nacional del Litoral e investigadora del Conicet. Luego, esta tecnología fue incorporada en soja por la empresa nacional INDEAR, del grupo BIOCERES.
Papa resistente a virus PVY
Las papas sufren varias enfermedades virales endémicas que provocan pérdidas considerables para economías regionales del sur, centro y norte del país. El virus PVY (Potato Virus Y) es el principal de estas enfermedades y puede causar pérdidas económicas de hasta el 80% del cultivo y la infección usualmente obliga al productor a volver a comprar semilla de papa año tras año.
Este nuevo cultivo es resistente a un virus que es endémico para todas las zonas de producción papera de la Argentina, y es un claro ejemplo de solución a un problema específico de una cadena productiva nacional. Además, si bien no eliminará la necesidad de volver a comprar semilla libre de estas y otras enfermedades en forma periódica, permitirá espaciarlo con 2-3 temporadas de resiembra, de “uso propio” por parte del productor, lo cual le dará más libertad para manejar su cultivo y reducirá sus costos.
Es una tecnología desarrollada por investigadores del Instituto de Ingeniería Genética y Biotecnología –Ingebi– del Conicet, los doctores Fernando Bravo Almonacid y Alejandro Mentaberry. Este mismo grupo y otro del INTA liderado por el doctor Esteban Hopp han desarrollado más variedades de papa con diferentes mejoras biotecnológicas que también podrían estar disponibles para el productor en poco tiempo más. La empresa nacional que promueve la comercialización del producto es TECNOPLANT, una subsidiaria del grupo SIDUS.
Este evento de trascendencia nacional e internacional inaugura promisoriamente un nuevo año de sesiones, acompañando las acciones y políticas impulsadas por la Argentina en materia de agregado de valor y generación continua de herramientas para promover una agricultura sustentable con carácter federal y nacional.
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“En Santiago ya no se alquilan los campos si están muy enmalezados”
Protagonistas.Lo aseguró Pablo López Anido, productor de Bandera, Santiago del Estero y director adjunto de la Red de Conocimiento de Malezas Resistentes (REM), de Aapresid.
1- ¿Cómo encararán los productores del norte esta campaña, en un contexto en el que salieron a la ruta como forma de protesta? Estará marcada por la coyuntura económico/financiera de cada productor y esto va a influir sobre todas las decisiones que se toman para el manejo de cada cultivo. Por ejemplo, el maíz es inviable hasta en campo propio. El 50% del valor es el flete. Se va hacer igual, pero menos que el año pasado.
2- ¿Qué soluciones puede haber para estos problemas, en esta coyuntura política y económica? Este problema que atraviesa la región me preocupa mucho. Si bien esto es coyuntural, puede marcar una tendencia. No me veo en algunos años cargando maíz y trigo en un camión y llevándolo a otro lugar para que se procese. El agregado de valor en origen está creciendo, como la ganadería, en la cual se convierte el maíz en carne. Ahora también se está pensando en construir molinos, aceiteras y estrusadoras para procesar el maíz y trigo en el norte.
3- Ante este contexto, cómo vienen los negocios para alquilar los campos? Hoy la demanda de campos en el norte del país está en baja. El dueño del campo entendió que si no cuida al inquilino, le queda el campo abandonado y esto quiere decir que ese campo no a a producir hasta que cambie la situación macroeconómica. Por lo menos, se ha tomado conciencia en este tema. El que tiene la decisión hoy es el inquilno, porque hay mucha oferta de campo. En mi zona ya no se toman los establecimientos si están muy enmalezados. Y este año seguro que también quedarán sin sembrar .
4- Hablando de este último punto, ¿cómo impactó este flagelo en el norte? Hoy, las malezas están sin límites. Hay campos muy enmalezados por el cambio de inquilinos constante o porque no se hicieron los trabajos a tiempo por cuestión de costos. Las malezas son una circunstancia más de la situación financiera que hoy está atravesando el agricultor.
5- ¿Cuál sería una posible solución a esta problemática? Hay que cambiar el criterio y trabajar con sistemas más integrados. Hay que comenzar cuando el problema es incipiente, no cuando genere un daño económico que justifique la acción. Estamos acostumbrados a pensar en el daño económico y solo nos preocupamos cuando perdemos plata.
6- ¿Cómo sería específicamente ese trabajo integral? Mayor rotación de cultivos y de herbicidas, conocer las estructuras de cultivos y fechas de siembra y uno de los puntos más importantes es tratar de tomar el lote más a tiempo, porque si tengo baja presión de malezas, esta prevención va a servir, pero no tanto si el campo esta muy enmalezado. Es una medida que no es tan eficiente si el problema es grave. Pero si ni está muy enmalezado, esa misma medida es muy útil.
7- Podría dar algún ejemplo... En el norte estamos trabajando con cultivos de cobertura, ya sean gramíneas como leguminosas y usando herbicidas residuales.
8- ¿Cómo están trabajando en esto desde Aapresid, una entidad que hace tiempo que hace foco en las malezas? Estamos tratando de remarcar los casos que son exitosos para que el productor sepa que sí se le puede ganar a las malezas, hasta en las zonas más complicadas.
La resistencia a los transgénicos viene de gente que no conoce el hambre, dice el Nobel de Química
Venkatraman Ramakrishnan, el premio Nobel de Química de 2009, asume la presidencia de la Royal Society, la academia científica más antigua del mundo, por la que pasaron Einstein, Newton y Darwin
Venkatraman Ramakrishnan, Venki para los amigos, recuerda perfectamente la mañana del 7 de octubre de 2009. Iba en bicicleta a su trabajo cuando una de sus ruedas pinchó, así que llegó tarde. Le tocó caminar un buen rato hasta su despacho en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge (Reino Unido). Una vez allí, al poco de llegar, recibió una llamada de un tipo con acento sueco que le anunciabaque había ganado el premio Nobel de Química. Ramakrishnan, todavía confuso por el pinchazo, pensó que era una broma de uno de sus colegas. "Qué bien te sale el acento sueco", le espetó al hombre al otro lado de la línea telefónica, que efectivamente era miembro de la Real Academia de las Ciencias de Suecia. Aunque no se lo creyera, Ramakrishnan acababa de ganar el Nobel por investigar la estructura del ribosoma, la máquina microscópica que en cada una de nuestras células transforma nuestro código genético en proteínas, como las que transportan el oxígeno en la sangre o los anticuerpos que matan a los microbios malignos.
Ramakrishnan nació en 1952 en Chidambaram, un pueblo indio conocido por su templo dedicado al dios hindú Shiva danzando para destruir el universo. A los 19 años, consiguió una beca para estudiar Física en la Universidad de Ohio (EE UU). Y dejó India para nunca volver. Cuando se doctoró en Física, se lanzó a estudiar Biología en la Universidad de California. Y en 2000 alcanzó la cima de su carrera. En un laboratorio de EE UU, cuando vio clara la estructura del ribosoma, se puso a bailar más frenéticamente que el dios Shiva. "Vamos a ser famosos", les dijo a sus colegas.
Venkatraman Ramakrishnan en 2009, al recibir el premio Nobel.Foto:Wikipedia
El físico de origen indio, que en realidad es un biólogo con nacionalidades británica y estadounidense, acaba de ser nombrado presidente de la Royal Society, la academia científica más antigua del mundo, fundada en Londres en 1660. Desde su nuevo puesto, en la entidad que acogió a Isaac Newton, Charles Darwin y Albert Einstein, Ramakrishnan quiere "concienciar a los ciudadanos y a los gobiernos de que es necesario apoyar a la ciencia". También se propone "estimular mejores maneras de enseñar la ciencia en las escuelas".
El ganador del Nobel de Química es un enamorado de la cultura española. Habla un español muy correcto y disfruta con la literatura española y latinoamericana. "También me gusta el cine español. Después de Franco, el cine español se convirtió en muy creativo, con Almodóvar, Alejandro Amenábar.", opina. La semana pasada, Ramakrishnan visitó España para impartir una conferencia en el congreso anual de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular, invitado por la Fundación BBVA.
- Parece que hay una brecha entre los científicos y los ciudadanos en asuntos como los alimentos transgénicos y la energía nuclear. ¿Cómo piensa convencer al gran público de que los transgénicos no son monstruos y las centrales no son Chernobyl?
- Los científicos se tienen que involucrar más con los ciudadanos. El problema con los alimentos modificados genéticamente es que la ciudadanía no es consciente de que durante siglos hemos estado haciendo modificación genética, aunque de manera muy aleatoria: cruzando diferentes cepas o, desde hace muchos años, con mutagénesis [generación de mutaciones] en cultivos y la posterior selección de los rasgos más apreciados. En realidad, las tecnologías modernas son mucho más específicas y dirigidas. Te enfocas en un gen y sabes exactamente lo que estás haciendo. Así que de alguna manera podríamos pensar que así hay más control que de la forma tradicional. Creo que cuando la gente no entiende muy bien una tecnología, surge la preocupación.
- En EE UU usted come alimentos transgénicos.
- Sí, y no pasa nada, hasta donde yo sé. Soy muy feliz comiendo maíz transgénico. Para alguien como yo, que ha crecido en India, estas resistencias se ven como una cosa de gente que nunca ha conocido el hambre. Le dicen a los países pobres: seguid con hambre. Este tipo de objeciones son un lujo, porque los que las tienen saben que hay mucha comida en Europa y no les importa. Pero en muchas ocasiones los alimentos modificados genéticamente pueden marcar la diferencia: adaptados a la sequía o con más nutrientes en un cultivo, como el arroz dorado, en el que se introducen precursores de la vitamina A y puede ayudar a prevenir la ceguera infantil. Estamos solo empezando a entender todos los beneficios de los alimentos modificados genéticamente. Y, por supuesto, como con cada nueva tecnología, tenemos que estar seguros de que establecemos normas de seguridad adecuadas. Yo no sostengo que se permita hacer todo lo que sea posible hacerse. Tienen que existir reglas generales adecuadas, como con las nuevas medicinas. Con cada nueva tecnología tenemos que poner en la balanza la seguridad y los beneficios.
El problema con los alimentos modificados genéticamente es que la ciudadanía no es consciente de que durante siglos hemos estado haciendo modificación genética, aunque de manera muy aleatoria
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- Dice que estas objeciones son propias de sociedades ricas, ¿como el movimiento antivacunas?
- Sí, como los antivacunas, aunque frente a los alimentos modificados genéticamente hay otra objeción. Mucha gente está en contra del monopolio de las multinacionales. Me parece una objeción perfectamente válida. ¿Por qué una sola empresa controla una serie de cultivos? Pero mi opinión es que la modificación genética es una tecnología, no es un monopolio de una empresa. Los gobiernos pueden invertir en alimentos modificados genéticamente y hacerlos accesibles. No son un monopolio. La modificación genética es una tecnología que se puede utilizar para obtener grandes beneficios, no es el monopolio de una empresa. Depende de nosotros utilizarla como queramos.
Foto:Archivo
- Usted está en contra del actual sistema de producción de fármacos, sobre todo de antibióticos, ignorados por las grandes farmacéuticas. ¿Qué modelo propone?
- No se le puede echar la culpa a las grandes farmacéuticas. Las grandes farmacéuticas quieren ganar dinero. Son empresas, su trabajo es tener beneficios. No puedes esperar que hagan inversiones si no están seguras de tener un buen retorno. Los nuevos antibióticos se administrarán a pequeños grupos de pacientes que sean resistentes a antibióticos convencionales. Los grupos son pequeños y no se trata de enfermos crónicos. Si toman antibióticos se curan. Así que no es como desarrollar nuevos fármacos contra el colesterol, que un paciente tendrá que tomar toda su vida. Por otro lado, hablamos de un problema potencial muy serio. Puede haber una epidemia de una bacteria resistente. Es un serio problema de salud pública. Pero como es un tema de salud pública, deberían ser los gobiernos y las organizaciones sin ánimo de lucro, además de las instituciones internacionales, las que invirtieran en esto.
- ¿Y eso va a ocurrir?
- Ya ocurre. En Reino Unido, el Gobierno ha lanzado una iniciativa para el desarrollo de antibióticos. También en EE UU. Los gobiernos se están dando cuenta, pero quizás necesiten coordinarse más.
- Hace 15 años usted publicó la estructura del ribosoma. ¿Qué aplicaciones tiene hoy su hallazgo?
- Hay muchas aplicaciones potenciales. Una de las más inmediatas sería, posiblemente, el desarrollo de nuevos antibióticos. Las empresas farmacéuticas han utilizado la estructura del ribosoma para desarrollar nuevos compuestos. Por ejemplo, Thomas A. Steitz, con quien compartí el premio Nobel, y otros colegas fundaron una empresa biotecnológica en New Haven, en EE UU, donde está la Universidad de Yale. Esta empresa tiene unos cuantos compuestos que parecen prometedores, pero probarlos en ensayos clínicos requiere mucho dinero. Necesitan más inversiones para intentar llevarlos al mercado. Y ocurre lo mismo por todas partes. Puedes encontrar compuestos prometedores, pero tienes que demostrar su seguridad, iniciar ensayos clínicos. Es un proceso muy largo y solo un pequeño porcentaje de los compuestos prometedores acaban siendo fármacos utilizables.
- O sea que todavía no hay nada tangible a partir de la estructura del ribosoma.
- Por el momento tenemos cosas que funcionan, algunas de ellas en ensayos clínicos, pero todavía nada en el mercado. Esto es una prueba de la gran cantidad de tiempo que se requiere para desarrollar nuevos antibióticos. Recorrer el camino desde la ciencia hasta el mercado requiere mucho tiempo, a menudo una década o más. Cuando tienes cepas de bacterias emergentes resistentes a los antibióticos, tienes que actuar muy rápido, para que cuando se conviertan en un problema serio de salud pública en el futuro, tengas algunas herramientas para enfrentarte a él.
- ¿Usted ganará dinero si esos fármacos llegan al mercado?
- Habría muchos beneficios, pero yo no tengo conexión con esta empresa.
- Hace 15 años usted empezó a bailar en un laboratorio y dijo: "Vamos a ser famosos". ¿Lo son?
- La fama es un concepto relativo. Yo no soy famoso ni entre los científicos, solo entre los de mi campo. Quizá soy conocido entre las personas que estudian los ribosomas y puede que también para algunos biólogos estructurales. Si le preguntas a un neurobiólogo, no tendrá ni idea de quién soy. Si voy por la calle en Cambridge, nadie me conoce. Los científicos no somos como los jugadores de fútbol. Los jugadores, y las estrellas de cine, son famosos porque están constantemente visibilizados, cada vez que juegan al fútbol o actúan en una película. A los científicos no se nos ve.
- ¿Qué preguntas intenta responder ahora mismo en su laboratorio?
- El ribosoma es una máquina muy complicada. Aquellos primeros experimentos que hicimos solo nos enseñaron cómo es, pero no cómo lleva a cabo su función, ni cómo se puede detener. Además, los ribosomas de los organismos complejos, como los de los humanos, son diferentes a los que estudiamos en un principio, que procedían de bacterias. Ahora estamos interesados en cómo funcionan los ribosomas de organismos complejos, y también en cómo están regulados, cómo se pueden apagar y encender. Algunos virus pueden secuestrar el ribosoma y fabricar sus propias cosas, en lugar de hacer lo normal. Son preguntas interesantes. La clave para el ribosoma no es solo hacer proteínas, sino hacerlas en el momento adecuado y en la cantidad correcta. Esto implica encender y apagar el proceso. Si no lo hacen, hay un funcionamiento incorrecto de la célula. Por ejemplo, las células cancerosas no saben cuándo parar de producir cosas.
- Usted se fue de India a EE UU con 19 años. Ahora que se habla tanto de migraciones, ¿usted qué piensa?
- Si un país quiere hacer las cosas bien, tiene que estar abierto al mejor talento que haya en el mundo. Ningún país, ni siquiera EE UU, produce todo el talento que necesita. Si vas a EE UU y miras quiénes son los mejores científicos, como los miembros de la Academia Nacional de Ciencias, muchos de ellos no han nacido en EE UU o son hijos de inmigrantes. Son un alto porcentaje. Ningún país es autosuficiente respecto al talento. Cualquier país tiene que hacer posible que las personas con más talento vayan a él. Eso es un tipo de inmigración y muchos países lo permiten. Cuando se trata de refugiados, están menos dispuestos. Cuando la economía no va bien, todo el mundo se preocupa por los puestos de trabajo, por los recursos, por las infraestructuras, etcétera. No quieren agobios. Pero esto es un problema humanitario, debemos tener empatía y entender que se trata de una crisis seria. Y que, después de todo, en Europa y en EE UU somos mucho más ricos que en el resto del mundo. Moralmente, creo que tenemos la obligación de ayudar a los que se encuentran en grandes dificultades. Yo creo que la mejor manera de ayudar es intentar que las economías de estos países mejoren y así sus ciudadanos no tengan que emigrar. No es fácil cambiar de una cultura a otra, aprender una lengua, adaptarse. Es difícil.
- Hace tres meses, un miembro de la Royal Society y premio Nobel, Tim Hunt, dimitió tras unos comentarios machistas [propuso laboratorios segregados por sexos y afirmó: 'Pasan tres cosas cuando las mujeres están en el laboratorio: te enamoras de ellas, ellas se enamoran de ti y, cuando las criticas, lloran']. ¿Qué opina de aquello?
- Antes de nada, quiero decir que es necesario animar a las mujeres a entrar en la ciencia. Y cuando entren en la ciencia, hay que apoyarlas. No hay duda de que existen prejuicios: en el sistema, en la manera en la que la carrera científica está estructurada, también hay prejuicios inconscientes en la manera de tratar a las mujeres. Pero el problema no es Tim Hunt. Ahora que conocemos mejor los hechos, vemos que simplemente estaba bromeando sobre sí mismo cuando era joven. Es una lección de que el humor no siempre se entiende. Hay que tener cuidado. En cuanto a la Royal Society, Tim Hunt fue elegido por su conocimiento científico. Los miembros de la Royal Society pueden decir lo que quieran como individuos. Sus puntos de vista no son los de la Royal Society. Incluso yo ahora mismo no represento a la Royal Society, hablo como individuo. En su larga carrera, Tim Hunt ha apoyado a un gran número de mujeres. Básicamente, todas han dicho que les trató extremadamente bien. Así que yo creo que deberíamos dejar a Tim Hunt en paz y afrontar el problema serio: cómo animar a las mujeres a entrar en la ciencia. La Royal Society tiene un comité de diversidad que estudia esto de manera específica, identifica problemas y propone soluciones.
- Su familia es un ejemplo.
- Cuando yo tenía tres o cuatro años, mi madre me dejó para hacer un doctorado en Canadá, porque mi padre le animó. Mi padre se ocupó de mí con la ayuda de sus hermanas, mientras mi madre hacía el doctorado. Eso ocurrió en la década de 1950 en India. Mi hermana [Lalita Ramakrishnan, microbióloga de la Universidad de Washington] acaba de ser elegida para la Academia Nacional de Ciencias de EE UU. Es una prestigiosa científica especializada en tuberculosis. Yo procedo de una familia de mujeres científicas y creo que cualquiera que quiera dedicarse a la ciencia debería poder hacerlo, sin importar de qué género sea, de qué región geográfica venga o cuál sea su etnia.
- Usted ha escrito que si tuviera un estudiante parecido a como fue usted en su día, lo despediría.
- Sí. Existe el peligro de dedicarte a algo que no te importa. Yo estaba trabajando en un problema de física por el que había perdido el interés. Y me empezó a interesar más la biología. Si te dedicas a algo que no te importa, encuentras todo tipo de aficiones y distracciones paralelas. Pero si encuentras algo que realmente te gusta, entonces estás contento de trabajar en ello. Es una lección: dedícate siempre a lo que te interese.