viernes, 5 de febrero de 2016

Altas expectativas en el sector inmobiliario


Esperan que se reactive la venta de campos tras el fin del cepo y la eliminación de retenciones
LPOLos precios en dólares de las tierras tocaron fondo a partir de 2011. Los cambios incentivaron a los productores.

El mercado inmobiliario de campos viene atravesando años de crisis a causa del cepo cambiario, la alta presión fiscal al sector agropecuario, la Ley de Tierras y las trabas para comercializar que profundizó el kirchnerismo de 2011 a esta parte.
De hecho, tan malos fueron estos últimos cuatro años para el sector que las pocas operaciones de compra/venta de campos que se pudieron hacer, se terminaron cerrando a precios en dólares muy por debajo a los vigentes en la década pasada.
Sin embargo, a partir de la salida de Cristina Kirchner del poder y la asunción de Mauricio Macri el pasado 10 de diciembre, pareciera que los ánimos de los principales operadores inmobiliarios del agro cambiaron por completo.
"Hay un optimismo importante en el sector por las medidas anunciadas y la recuperación de la confianza en todos los niveles", dijo a La Política Online, Cristián Beláustegui, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR).
"Esperamos que esto sea solo el comienzo de políticas con reglas claras y previsibles para lograr planificar proyectos a mediano y largo plazo", indicó Beláustegui. "Vemos un escenario de buenas perspectivas por delante", agregó.
Para tener una idea, actualmente en el sur de la provincia de Buenos Aires el valor de la hectárea ronda los u$s 8000, al tiempo que en Santa Fe los campos con buena aptitud agrícola se venden en hasta u$s 16.000, mientras que en el norte de La Pampa cuestan unos u$s 5000.
En promedio, en la región núcleo argentina, los precios se ubican entre u$s 15.000 y u$s 16.000 por hectárea. Se trata, en rigor, de valores muy inferiores a los presentes en Estados Unidos (en Iowa e Illinois) donde cuestan alrededor de u$s 28.000 por hectárea.
Esta creciente brecha entre los precios de la Argentina y de Estados Unidos -que hoy se ubica en torno al 70%- en términos históricos fue del 10%. Antes de 2011 en Pergamino, Rojas y Salto, por ejemplo, se vendieron campos a u$s 20.000 por hectárea.
"Somos conscientes que la recuperación esperada para el sector no será de un día para el otro. Habrá que ajustarse los cinturones y sin ninguna duda, tendremos que actuar con mucha prudencia durante los próximos meses", concluyó Beláustegui.
Inversiones
La mejora en el clima de negocios que se percibe en el campo tras los anuncios de eliminación/baja de retenciones y la unificación del mercado de cambios resulta a esta altura indisimulable para el conjunto del sector.
Es que no solo los productores agropecuarios esperaban que se concreten finalmente las promesas de campaña de Macri, sino también las empresas que se dedican a la venta de insumos, maquinaria agrícola y demás productos para el agro.
"Hay modificaciones en las reglas de juego que sin dudas van a traer cambios en lo que respecta a la predisposición en la adquisición de tecnología por parte del productor", señaló a LPO Mariano Anzini, gerente de Desarrollo de Mercados de BASF.
"El productor argentino es un innovador que apuesta a la tecnología naturalmente porque está en su ADN", explicó Anzini. "Ante una mejora en su rentabilidad, sin dudas va a apostar por mayor tecnología y a hacer las cosas lo mejor posible", añadió.
Para Anzini, los anuncios oficiales "nos hacen esperar un año con un mix en la siembra de cultivos: por un lado mayor presencia de trigo y cebada; y sin duda alguna, cambios en el balance de los cultivos de verano como maíz y girasol".
Por su parte, Alejandro Crespo, gerente de Márketing de Nufarm consideró que "las expectativas son muy optimistas porque estamos viendo un sector que se va recuperar en forma significativa como resultado de las medidas económicas que incentivarían la producción y facilitarían la comercialización".
En la misma línea, Jorge Solís, CEO de la firma Adama, dijo que "vemos que los productores inician la campaña con un renovado optimismo frente a señales positivas del mercado y condiciones climáticas favorables. Esto debería permitir un mayor dinamismo en la actividad agropecuaria que le permita al país acercarse al enorme potencial del que se había alejado en los últimos años".

martes, 2 de febrero de 2016

El futuro de la carne?

Del laboratorio a la mesa: la carrera por llevar la carne artificial al mercado


SEGUIR
The Wall Street Journal Americas
MARTES 02 DE FEBRERO DE 2016


141203
Varias startups están en una carrera para ser la primera en llenar los platos de los consumidores con hamburguesas y salchichas creadas en laboratorios que sepan tan bien como las de carne de res y cerdo.

Memphis Meats Inc., una empresa de San Francisco fundada por tres científicos, apunta a ser en tres o cuatro años la primera en vender carne desarrollada a partir de células animales en tanques de acero. Rivales como Mosa Meat y Modern Meadow Inc. también buscan llevar este tipo de "carne cultivada" al mercado en los próximos años.
La competencia pone de manifiesto la forma en que estas iniciativas se han expandido desde la prueba de sabor de una hamburguesa creada en un laboratorio en 2013. El proyecto de varios años fue financiado con US$330.000 de Sergey Brin, cofundador de Google Inc., y dirigido por el fisiólogo Mark Post. Las reseñas de la hamburguesa fueron variadas, pero motivaron a Post, quien cofundó la empresa holandesa Mosa Meat, a seguir adelante.

El ambicioso objetivo es revolucionar la cría de animales moderna, que según estimaciones de Naciones Unidas consume un tercio de los granos del mundo y utiliza un cuarto de toda la tierra para pastoreo. Las empresas dicen que cultivar carne con células y biorreactores -similares a los fermentadores usados para hacer cerveza- consume una fracción de los nutrientes, crea muchos menos desechos y evita la necesidad de usar antibióticos y aditivos.
"La industria de la carne sabe que sus productos son insostenibles", afirma el presidente ejecutivo de Memphis Meats, Uma Valeti, cardiólogo y profesor de medicina de la Universidad de Minnesota. "Creemos que en 20 años, la mayoría de la carne vendida en las tiendas será cultivada".

La ganancia podría ser enorme. En Estados Unidos, por ejemplo, los consumidores gastaron US$186.000 millones en carnes y aves en 2014.
Memphis Meats planea anunciar este mes su estrategia y una financiación de cerca de US$2 millones de las firmas de capital de riesgo SOSV LLC y New Crop Capital.
Algunos en la industria cárnica dudan que los consumidores, muchos de los cuales exigen alimentos orgánicos o "naturales" sin aditivos ni ingredientes transgénicos, acepten la carne cultivada. Representantes de Tyson Foods Inc., Hormel Foods Corp. y Perdue Farms Inc., tres grandes empresas del sector, no quisieron comentar, salvo para decir que la tecnología era demasiado nueva.
No obstante, el entusiasmo de las firmas de capital de riesgo e inversionistas de Silicon Valley por las nuevas tecnologías para saciar el apetito de los consumidores por la carne es desbordante. Bill Gates, cofundador de Microsoft Corp., y Biz Stone y Evan Williams, cofundadores de Twitter, han invertido en las empresas de proteína basada en plantas Beyond Meat e Im-possible Foods Inc.
Memphis Meats cultiva carne aislando células de vaca y cerdo que tienen la capacidad de regenerarse, proveyéndoles oxígeno y nutrientes como azúcares y minerales. Las células se desarrollan dentro de biorreactores y se transforman en músculo esquelético que puede ser recogido entre nueve y 21 días después, dice Valeti.
Mosa Meat, la empresa formada por Post junto con Peter Verstrate, técnico alimentario de la Universidad de Maastricht, se propone vender carne molida a restaurantes de primera categoría y tiendas especializadas dentro de cuatro o cinco años. La firma está atrayendo a potenciales inversionistas, dice Post. Si bien la eficiencia y los aspectos medioambientales del método interesan a algunos consumidores, "tomará tiempo y gente que lo adopte temprano" para que despegue, agrega.
Modern Meadow trabaja en cuero cultivado, que podría salir a la venta en dos o tres años, señala Sarah Sclarsic, la directora de negocios de la empresa de Brooklyn. La carne, dice, "es una misión de mayor plazo para nosotros".
Las startups dicen que su principal desafío será aumentar la producción y mantener los costos lo suficientemente bajos como para que la carne cultivada cueste, y sepa, casi igual que la de animales. Actualmente, cuesta casi US$40.000 producir un kilo de carne molida de Memphis Meats. Con el tiempo, Memphis Meats y Mosa Meat aspiran a vender productos más complejos como bistec y producir carne más saludable cultivando células que contengan menos grasa saturada.
Ejecutivos de Memphis Meats dicen que han conversado con el Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. acerca de las posibles regulaciones. La FDA probablemente evaluará la carne cultivada antes de que el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del USDA comience a regular el producto y la forma en que se procesa, dijo un vocero del USDA.
Memphis Meats planea presentar su carne en restaurantes y minoristas, incluyendo varios establecimientos de barbacoa del área de Memphis copropiedad de William Clem, ingeniero de tejido y cofundador de la empresa junto con Valeti y Nick Genovese, un biólogo de células madre.
Clem cuenta que ha estado promocionando la idea de la carne cultivada a comensales regulares de su cadena, Baby Jack's BBQ, y que algunos tienen dudas y otros se interesan.
"Este es probablemente el mercado más difícil que pueda imaginar para algo como esto. Es Memphis, Tennessee; la tradición (de la barbacoa) es lo más importante", dice Clem. "Tenemos una hoja de ruta para empezar de a poco y presentarla a la gente y recibir algunos comentarios". Memphis Meats ha hablado de su producto con distribuidores de alimentos como U.S. Foods Inc. y Sysco Corp., añade.
Steve Lieber, director de marca global de BurgerFi, una cadena de Florida que sirve hamburguesas de vacas alimentadas con pasto y utiliza mesas hechas de botellas de leche recicladas, dice que su empresa consideraría el uso de carne de res cultivada para una especialidad de temporada si supiera tan bien como la carne que utiliza actualmente.
"Queremos ser una compañía de vanguardia en todo lo que hacemos", asevera. Pero "en este momento para la Generación del Milenio, la tendencia hacia lo natural está arraigada".