jueves, 16 de octubre de 2014

CREA hizo su congreso tecnológico en tres sedes distintas: Santiago del Estero, Rosario y Mar del Plata

Mirando el futuro del agro más allá de la coyuntura

Agronegocios
CREA hizo su congre-so tecnológico en tres sedes distintas. Los riesgos empresarios estuvieron en foco, pero también las gran- des oportunidades.

  • Juan I. Martínez Dodda - Rosario. Enviado Especial
Como en una película en la que todo se detiene por unos segundos y una cámara flota entre objetos y protagonistas para aportar distintas perspectivas, así, del mismo modo, productores, asesores y empresarios agropecuarios que asistieron al Congreso Tecnológico CREA pusieron en pausa sus preocupaciones por los precios de los granos, los excesos de agua, la inflación y el dólar agropecuario estancado, para pensar el futuro de la actividad que tiene a la evolución tecnológica como punta de lanza.
Con disertantes en simultáneo desde Santiago del Estero, Rosario y Mar del Plata que seguían alrededor de 2.800 asistentes a través de las pantallas instaladas en cada lugar (por primera vez utilizó esta modalidad) el mensaje estuvo centrado en que el desafío de producir alimentos es muy grande, por lo que medir para cuantificar el contexto y detectar problemas resulta clave para poder dar el salto sobre bases más seguras.
“Hay que medir los riesgos, tomar envión y dar el salto”, apuntó el presidente del congreso Francisco Lugano, en la apertura. Para Lugano, “el salto debe ser en conjunto con la comunidad”, para que el progreso sea “sostenible” en el tiempo. En este sentido alentó a tener “las tranqueras bien abiertas para dar el salto transformador”. En una misma línea, el coordinador técnico del congreso, Federico Bert, destacó que hay muchas tecnologías que están en plena gestación, pero “hay que saber usarlas bien”.
Desde Rosario, el profesor experto en agronegocios de la Universidad de San Pablo Marcos Fava Neves, analizó el contexto internacional en el que se da este desarrollo de nuevas tecnologías. Y puso a la India como ejemplo. “Quedé absolutamente impresionado con lo que viví allí, porque no es como en China, donde hay un control de natalidad. En India nacen 1,5 millones de personas por mes y se inaugura un Mc Donald’s cada dos semanas”. En este sentido, apuntó a la demanda de alimento que se avecina: “El año pasado, India empezó a implementar un programa de distribución de alimentos para personas pobres que requiere 60 millones de toneladas de granos”.
El líder del grupo de ecofisiología de cultivos del Instituto de Investigación y Desarrollo del Sur de Australia, Víctor Sadras, cuantificó de manera drástica un mundo con o sin tecnologías. “La existencia de una población mundial de más de 7.000 millones de personas está íntimamente ligada al modo de producción dependiente de agroquímicos, sobre todo herbicidas y fertilizantes, y una hipotética reversión hacia un modo de producción sin agroquímicos reduciría la capacidad de carga del planeta a unos 3.000 o 4.000 millones”.
Para Sadras, la adopción de tecnología es un curso inevitable, aunque consideró que a veces “las tecnologías solucionan un problema pero pueden generar otros, como ocurre con el nitrógeno que termina en la napa freática en lugar de terminar en el trigo”.
El investigador del Grupo de Estudios Ambientales del Instituto de Matemática Aplicada de San Luis (Conicet), Esteban Jobbagy, llamó a repensar el concepto de huella hídrica. Esto es, cuánta agua se utilizó para obtener una unidad de producto. “No vale lo mismo el agua que permitió producir un litro de leche usando alfalfa regada en Mendoza que producir maíz picado y pasturas de secano en la Cuenca del Salado”. En este último caso explicó que el uso conservador del agua causa problemas serios, como niveles freáticos elevados, anegamientos o ascenso de sales.
“Ahí no se necesita ahorrar agua de lluvia, hay que usarla exhaustivamente como la hacían las pasturas nativas que reemplazaron con cultivos anuales”, dijo.
Durante el congreso hubo también interesantes exposiciones sobre las tecnologías productivas del futuro como también las vinculadas a la gestión de las empresas. Con dos días intensos de charlas, los empresarios se llevaron un concepto central: la adaptación al cambio será gracias a la incorporación de tecnologías que permitan producir más y también medir, para tomar decisiones acertadas que impacten bien en el bolsillo, en el ambiente y la sociedad.

El peso de las ideas
“La biotecnología aplicada al agro es central para el futuro de la actividad, pero sobre todo en lo que tiene que ver con la producción de alimentos de calidad”. El concepto pertenece al Ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación, Lino Barañao, que a través de un video dejó su mensaje durante el Congreso Tecnológico Crea. “Tenemos que mostrar que gracias a la biotecnología se producen alimentos más saludables y Argentina puede ser pionero, como lo fue con la siembra directa o el silobolsa”.
Barañao ponderó la mejora genética, “sea tradicional o a través de transgénesis”, y resaltó el uso de dispositivos de agricultura de precisión para hacer un uso más racional y eficiente de fitosanitarios. También advirtió que hay que discutir cómo pagar la propiedad intelectual. “Es un tema que ha cambiado porque antes éramos importadores de propiedad intelectual, pero ahora somos un país que la genera y nadie puede hacer la vista gorda en esto”, dijo.
Vale recordar que el ministro participó del equipo que en el 2002 logró el nacimiento de Pampa, la primera ternera clonada de Iberoamérica, modificada genéticamente para la producción en leche de hormona de crecimiento humana. Finalmente, destacó la necesidad de acercar las nuevas tecnologías a los productores, para que puedan usarlas adecuadamente.

¿Adónde fue a parar el mayor superávit de la historia?

  • Mario Brodersohn ECONOMISTA. EX SECRETARIO DE HACIENDA
Desde comienzos de este siglo, el aumento en el precio de la soja y la revolución tecnológica agropecuaria alimentaron las expectativas de que por fin la Argentina había superado la histórica restricción externa al crecimiento económico. Estas expectativas tenían como sustento un asombroso y jamás soñado superávit externo de 163.600 millones de dólares, acumulando los superávits anuales del 2003 al 2014 provenientes del Balance Cambiario del Banco Central. Como muy bien lo señala Pablo Gerchunoff, “ no hay registros de un superávit comercial que se aproxime al registrado durante esos 12 años.
Para igualar las exportaciones de esos años, en dólares a precios constantes, es necesario sumar las exportaciones de los sesenta años previos al kirchnerismo que van de 1943 al 2002.
” Lamentablemente, y como sucede con el mito histórico que el peronismo sabe gobernar, el kirchnerismo termina su gestión desaprovechando la oportunidad más brillante que tuvimos en toda la historia argentina. En efecto, ¿adónde fue a parar ese fabuloso superávit externo de 163.600 millones? Las cifras del Banco Central también señalan que el principal destino de ese superávit fue financiar una salida de capitales privados al exterior por 94.500 millones de dólares. A ello se agregaron otros 40.300 millones de dólares para pagar los servicios de la deuda pública debido al nulo acceso a los mercados financieros internacionales. En conclusión,de esos 163.600 millones solo se destinaron 16.000 millones a aumentar las reservas internacionales.
La poca credibilidad en la coherencia de las reglas de juego macroeconómicas, las transgresiones a la seguridad jurídica y el aislamiento internacional generaron un clima propicio para la fuga de 94.500 millones de dólares.
No se crearon las condiciones que hiciesen más atractivo y rentable invertir en la Argentina que en el exterior. La crisis energética es un claro ejemplo. El gobierno negocia con empresas petroleras multinacionales acuerdos secretos para invertir en el sector energético al mismo tiempo que la fuga de capitales de 94.500 millones es más de dos veces superior a las exigencias de inversión en los yacimientos en Vaca Muerta.
Precisamente fue esa fuga de capitales privados al exterior lo que llevó a la Presidenta, días después de ser reelecta con el 54% de los votos, a enfrentar la restricción externa con el cepo cambiario. Su fracaso provocó, en enero del 2014, una pérdida de reservas internacionales de 2.800 millones de dólares. Para frenar esa corrida cambiaria no le quedó al Gobierno otra alternativa que optar por un ajuste ortodoxo y recesivo. Así, el Gobierno devaluó hasta setiembre del 2014 a un ritmo del 50% interanual, la inflación aumentó al 40% anual, los salarios y las jubilaciones al 30%, y el salario real cae un 10%.
La consiguiente disminución del consumo privado, unido al de la inversión y de las exportaciones, es coherente con el objetivo de un ajuste recesivo.
De esta forma, y como sucedía en el pasado con los ciclos “stop and go”,la contracción de las importaciones permite superar la escasez de dólares.
Como contrapartida a esta realidad, el Gobierno intenta con medidas policiales -como sucedió con Mariva Bursátil, que regularmente operó con el ANSES- cambiar el rumbo futuro de los acontecimientos. Sin embargo, termina por degradar a la política.
El Gobierno, preocupado por el costo político de ese ajuste recesivo, intenta contrarrestarlo propiciando un planteo reactivador keynesiano. Ese planteo reactivador está centrado en dos rubros. Primero, aumento del gasto público al 44% interanual, mientras los impuestos lo hacen al 35%. Segundo, aumento de la emisión monetaria. Para todo el 2014, estimamos que el financiamiento del Banco Central al Tesoro Nacional llegará a los 25.000 millones de dólares (un 5% del PBI), sumando la monetización del déficit y los dólares que se necesitan para pagar la deuda pública.
Para el equipo económico, la inflación y la cotización del dólar paralelo son inmunes al déficit fiscal y a la expansion monetaria. Esta es una interpretación equivocada del modelo keynesiano.
Entre el 2012 y el 2014 las reservas internacionales disminuyeron en 20.200 millones de dólares. Dado el nulo acceso al mercado financiero internacional, el Gobierno no tiene margen de maniobra para reactivar la economía porque ello va a demandar más dólares para importaciones. Ni tampoco lo tiene para defender el atraso del tipo de cambio con las reservas internacionales, porque en el 2015 los servicios de la deuda pública solo para los bonos sujetos a ley argentina, organismos internacionales y Club de París llegan a 8.600 millones de dólares.
En síntesis, el Gobierno dilapidó un superávit externo de 163.600 millones de dólares financiando una fuga de capitales privados al exterior por 94.500 millones de dólares. En cierta oportunidad me preguntaron cómo se hace para tener una pequeña fortuna. Muy fácil. Hay que empezar con una gran fortuna.

Para la Mesa de Enlace, la soja dejó de ser negocio en el Norte

Para la Mesa de Enlace, la soja dejó de ser negocio en el Norte

Las perspectivas del campoEn Salta, Tucumán y Santiago, los números no cierran por el impacto de la suba en los fletes.

  • Matías Longoni
La Mesa de Enlace denunció ayer que en las provincias del Noroeste (NOA) nadie ganará dinero con la soja o el maíz en la campaña 2014/15 y reclamó que el Gobierno reduzca la presión fiscal sobre el sector para evitar el quebranto generalizado de los productores. A la par, el bloque agropecuario advirtió que el eventual intento de confiscar los granos almacenados por los chacareros desencadenará de inmediato en una nueva protesta del sector.
La sede de CRA albergó ayer a dirigentes rurales llegados desde Salta, Tucumán y Santiago del Estero, tres provincias donde el área agrícola creció aceleradamente en la última década, mientras duraban los altos precios internacionales. Pero ahora, con el bajón de la soja, no cierran los números y se teme que muchos campos “queden sin sembrar”. El impacto de los fletes resulta determinante. “De 800 o 900 pesos que vale el maíz, 530 pesos se los lleva el flete a Rosario”, explicó Rubén Ferrero, presidente de la entidad anfitriona.
“Cualquier productor que esté a más de 200 kilómetros de la zona núcleo está trabajando a pérdida, en todos los cultivos”, enfatizó Luis Miguel Etchevehere, de la Rural. Las cuentas presentadas por los dirigentes norteños afirman que para cubrir sus costos, un productor debería cosechar 2.500 kilos de soja por hectárea si es dueño de la tierra o 2.900 kilos si es arrendatario. Así, resulta imposible tener rentabilidad, pues en los mejores lotes de la región, el rendimiento promedio es de 2.400 kilos. Para el maíz -un cultivo clave para cuidar el ecosistema- todo resulta peor.
En un petitorio elevado sin suerte a los gobiernos provinciales, la Comisión Agropecuaria del NOA reclamaba que se impulse “la eliminación total de las retenciones para nuestra región”, de modo de devolver rentabilidad a la actividad Además pidió que se promuevan “medidas que disminuyan el costo de los fletes”. El tucumano Sebastián Robles Terán recordó que hubo una serie de análisis para subsidiar el alto costo del transporte de la cosecha por camión. “Desde la pelea por la 125 nunca pudimos avanzar”, se lamentó.
Para describir la agobiante presión impositiva que pesa sobre el agro, Etchevehere recurrió a sus muletillas y habló de una “década depredada” por un “gobierno parásito”. Ferrero, por su parte, criticó el elevado gasto público, especialmente en propaganda. Ambos fueron contundentes cuando se les preguntó qué sucedería si el Ejecutivo decide aplicar la Ley de Abastecimiento para apoderarse de la soja almacenada en el campo.
“Sería el disparador de una protesta a nivel nacional”, advirtieron.

De nuevo el Mocase: Organizacion campesina denuncia la presencia deparamilitares


Santiago del Estero: organización campesina denuncia la presencia de paramilitares contratados por un empresario

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero indicó que Orlando Canido, dueño de la gaseosa Manos, contrató un grupo armado para ocupar territorios indígenas
Por   | Para LA NACION
Santiago del Estero.- El movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) denunció la presencia de paramilitares contratados por Orlando Canido, dueño de la gaseosa Manaos.
Los referentes de esta organización indicaron que una banda armada contratados por Canido intentó ocupar territorio indígena del Lote 5 y disparó a campesinos del Mocase.
La banda armada se presentó a las 6 de la mañana, desalojando a punta de pistola la carpa de resistencia que tenía la comunidad e intentó apoderarse del territorio comunitario indígena guaycurú.
Mocase mostró un video, donde se muestra la situación denunciada en el denominado Lote 5, cercano a Quimili, localidad distante a 211 kilómetros de la capital santiagueña.
No es la primera vez que al empresario bonaerense Orlando Canido se lo vincula con causas de usurpación de campos.
Otro empresario, Guillermo Massoni, presidente de la firma Salónica, que tiene varios emprendimientos en la provincia, realizó una denuncia contra Canido.
La justicia santiagueña investiga a Canido por supuestos delitos tales como "asociación ilícita, intento de homicidio, privación ilegítima de la libertad, abuso de armas, robo y usurpación".

martes, 14 de octubre de 2014

La desnaturalización de la ley de bosques y como se fumaron al NOA

La ley de bosques y el equivocado enfoque de Greenpeace
Por Ezequiel Tambornini
El gobierno creó y violó la ley que sólo se cumplió en un 10 por ciento. Porqué se equivoca Greenpeace.
Un grupo de activistas de Greenpeace Argentina llegan a la Casa de la Provincia de Salta en la ciudad de Buenos Aires. Llevan traje negro con corbata. Y una banda presidencial con la siguiente inscripción: “Gobernador de Salta”. Cada uno trae un inodoro con un cartel que dice “Ley de Bosques”. Se bajan los pantalones para sentarse en los inodoros. Y se quedan mirando a la nada para que la gente les tome una foto con sus celulares. Luego llegan chicas, de unos veinte años, vestidas completamente de negro, que despliegan un cartel enorme con la consigna “Urtubey: Basta de destruir los bosques de Salta”. Lo mejor queda para el final: el despliegue de una gigantografía, sobre la fachada del edificio de la Casa de Salta, en la que puede verse un fotomontaje del gobernador de Salta sentado sobre el inodoro que representa a la “Ley de Bosques”. El mensaje está clarísimo: si querés estudiar marketing, andá a Greenpeace.
La “Ley de Bosques” (Nº 26.331) es un caso de perversidad legislativa agravada por el vínculo: la norma fue engendrada, instrumentada y violada hasta el cansancio por el mismo gobierno.
El sistema implementado por la “Ley de Bosques” –que comenzó a regir de manera efectiva en 2010– es muy sencillo: las autoridades provinciales definen cuáles son las áreas de su territorio que deben ser conservadas (proceso denominado “ordenamiento territorial”) a cambio de que el gobierno nacional todos los años pague compensaciones ambientales tanto a las provincias como a los propietarios de los campos que no pueden desmontarse para conservar la biodiversidad.
La cuestión es que en los últimos cinco años, según lo dispuesto por la “Ley de Bosques”, el gobierno nacional debería haber transferido a las provincias compensaciones ambientales por al menos 9900 millones de pesos. Pero apenas desembolsó 1010 millones de pesos.
Los principales perjudicados de tal afano son las provincias del norte del país, cuyos gobernadores feudales, lejos de reclamar el pronto pago de la deuda ambiental, ni siquiera consideran al tema como parte de su agenda de trabajo.
El problema de la “Ley de Bosques” reside en el mismo propósito original de la norma: es algo demencial pretender que una nación periférica, con un nivel de pobreza superior al 27%, corrupción generalizada, inequidad social creciente, gasto público desbordado, defaultmaníaca y populista se haga cargo de conservar la biodiversidad. Primero deberían solucionarse todos esos problemas antes de pensar en los bosques. Pero claro: no existe campaña de marketing capaz de modificar semejante situación. Para lograr eso sería necesario trabajar en serio durante décadas.
El cuidado de la biodiversidad, además, es una cuestión que sólo puede ser entendida con una visión sistémica. La conservación de un ecosistema natural es un servicio universal: sus beneficios, lejos de estar circunscriptos a una jurisdicción en particular, son aprovechados por todos los organismos del orbe. Por lo tanto, se trata de un servicio cuyo costo –el lucro cesante de la tierra no-producida– debería ser afrontado por todos.
La mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero se concentra solamente en algunas pocas naciones. Pero se considera que el problema debe ser resuelto por todas. Los gobiernos de los países que han liquidado sus propios ecosistemas naturales consideran que tales ecosistemas, presentes en otras naciones, deben ser conservados por el bien de todos. Lo mismo sucede con los grandes reservorios de agua dulce. Lo que están pidiendo –más bien exigiendo– con tales iniciativas es, sencillamente, que se democraticen los recursos. Pero esa imposición generará un recrudecimiento de la inequidad –tanto entre países como entre estratos sociales– si no viene acompañada de una democratización del dinero de curso forzoso.
El antídoto contra la denominada “crisis hipotecaria subprime” (2008) fue una emisión descomunal de dólares, la cual, además de promover una elevada inflación global (medida por el aumento relativo del valor de los commodities), generó una exacerbación de la actividad especulativa. En apenas tres años –fines de 2008 a fines de 2011– la base monetaria de dólares estadounidense fue incrementada por la Reserva Federal de EE.UU. en más de un 200%. Esto se hizo para cubrir los baches gigantescos dejados por la creación de dinero ficticio generado a partir de las hipotecas basura. El hecho de que haya tenido que crearse tanto dinero en tan poco tiempo nos da una idea del lucro espectacular obtenido por algunos especuladores a costa de la estabilidad mundial.
Me gusta imaginar que algún día esas inyecciones masivas de liquidez no se harán para apagar incendios financieros, sino para sofocar incendios morales. Si pudieron imprimir dólares de manera bestial para salvar al sistema financiero de la irresponsabilidad presente en el propio sistema, ¿por qué no van a poder hacer lo mismo para evitar que colapsen los ecosistemas naturales?
Sólo la provincia de Salta tiene 6,68 millones de hectáreas que no pueden ponerse en producción para mantener la biodiversidad. Si tal superficie registrara un lucro cesante promedio de 2,0 toneladas/ha de soja, estaríamos hablando –con el precio FOB actual de esa oleaginosa– de una compensación anual superior a 6000 millones de dólares.
Los activistas de Greenpeace, si realmente quieren cambiar el mundo, en lugar de divertirse haciendo payasadas en las grandes ciudades de naciones pobres, tendrían que acampar frente al edificio de la Reserva Federal de EE.UU. o del Banco Central Europeo hasta lograr que todas las naciones del mundo se hagan cargo de mantener los ecosistemas naturales que aún no fueron transformados (a menos, claro, que sólo quieran hacer un posgrado en marketing).

lunes, 21 de abril de 2014

Por el giro ortodoxo del Gobierno, ganan los bancos y el agro, y pierde el consumo


lunes, 14 de abril de 2014

Dominguez sobre Santiago del Estero (La Política on line)

Domínguez en el norte del país
Aseguró el norte cuenta con 6 millones de hectáreas que pueden integrarse al sistema productivo nacional. "Santiago del Estero expresa la expectativa de crecimiento de los próximos años”, dijo.
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, afirmó que "Santiago del Estero expresa la expectativa de crecimiento de los próximos años”.
En declaraciones a la prensa local, tras participar de un encuentro de militancia intergeneracional en la capital de esa provincia, Julián Domínguez destacó que “esta provincia decidió avanzar con una agenda propia. La concertación política representada en su dirigencia permitió que los santiagueños tengan su mirada puesta hacia el futuro”.
También, aseguró que "un 33 por ciento de la población argentina está concentrada en la región metropolitana. Este modelo de organización del Estado no está en condiciones de generar oportunidades para las nuevas generaciones”.
“En cambio, el norte argentino cuenta con 6 millones de hectáreas que pueden ser integradas al sistema productivo nacional, y que nos permitirá elevar de 100 millones de toneladas de cereales y oleaginosas que producimos, a 160 millones”, consideró Domínguez, y añadió: “La industrialización de la ruralidad que plantea la presidenta Cristina Fernández de Kirchner apunta a alcanzar esos objetivos de crecimiento y desarrollo federal”.
“La creación de 100 nuevas ciudades orientará el progreso de las economías regionales, con un desarrollo socioeconómico más justo y equilibrado”, explicó Julián Domínguez.
En ese sentido, el titular de la Cámara baja nacional sostuvo que “la generación de los 30 años de democracia debe retomar este debate para la Argentina del futuro”. Y destacó que “no pensamos sólo reubicar nuestra Capital Federal, sino que estamos comprometidos en realizar un cambio en el modelo de organización estratégica del Estado”.
Asimismo, Domínguez indicó: “El Moto GP que se correrá en Termas de Río Hondo es una señal de las capacidades del norte argentino que mira al mundo”, sostuvo Domínguez e indicó que “Gracias a este mundial de motociclismo que se llevará a cabo en esta provincia, 250 millones de televidentes van a centrar su mirada en Santiago del Estero”.